A la chica de
Barcelona. Con la complicidad de las deshoras.
Alma nómada, deseas algo mas
Que la monotonía del desierto
Donde las inmensas dunas de arena
Se mueven a merced del viento.
No quieres el dominio de un sol
Que carece de la adorable timidez.
Ni pasar frío por las eternas
noches
Sin la mirada oculta de algún curioso.
Ningún
árbol te ofrece su
sombra
Donde dormir confiadamente a su cobijo.
Falta un
río donde refrescarte
Cuando el calor te quema la cabeza.
Sabes que te falta
... (ver texto completo)