Dejaros ya de tonterías con el escudo de Ibros y con el retablo, qué más da. El mérito y esfuerzo de que se haya hecho el retablo se lo debemos al pueblo de Begíjar que se ha arrascado el bolsillo para que su parroquia tuviera lo mejor. Aparte de eso, también le debemos a de. Pedro que haya sido el impulsor de esta obra. No seamos desagradecidos y cambiemos el escudito por una placa donde se diga que "este retablo se terminó en 2004, siendo sufragado por el noble pueblo de Begíjar, siendo alcalde Juanarra y párroco de. Pedro Garrido. De.G".