En el saluda del concejal de festejos este se dirige a su pueblo cual Moisés del Siglo XXI, queriendo reunir bajo su cayado, para entrar todos juntos en la tierra de promisión. El pueblo de Israel, digo de Begíjar, se pondrá en marcha como un solo hombre y bajo las órdenes de dos grandes caudillos, Moises y Aarón (digo José y Alonso Juanarra)comiendo el maná del desierto, digo arroz con conejo, descubrirán la tierra de la que fueron desterrados por las circunstancias. Pero creemos que en septiembre va a llover y la pertinaz sequía tocará su fin, no habrá conejos en los corrales porque ya no hay corrales y los demás miembros del pueblo de Israel, digo de Begíjar, en los madriles, o en otros lugares de la piel de toro se sentirán heridos en su orgullo begijeño y no acudirán a la llamada de estos líderes modernos. Además el artículo es sesiblero, lacrimógeno, ¿sesudo? y le sobran muchos acentos y algún párrafo es difícil de enteder.