En relación al trono de la Virgen: Me parece bien que todo aquel que quiera colaborar, pueda hacerlo. Pero lo que me parece mal es ese personalismo que se le trata de hacer. Esa lista de "buenos devotos" que aparecerá en la peana del trono. Los buenos actos se hacen y ya está. Los humanos no nos resistimos a dejar nuestra firma, en todo lo que hacemos (si no que se lo digan al cura integrista de antaño Juan Soriano, y ahora paisano, que le faltó tiempo para dejar su firma en la obrilla de la ermita de S. José).
Los que preparan todo esto, conocen bien la condición humana.
Los que preparan todo esto, conocen bien la condición humana.