Ayer viajamos más de 500 años en el tiempo.
Montejícar se convirtió por un día en
pueblo medieval, gracias al gran esfuerzo y ganas de unos cuantos, eso sí, con el apoyo de muchos.
Daba gusto pasear por la
calle Hospital, la verdad que se respiraba muy buén ambiente, estaba todo impregnado de olores profundos y agradables, romero, yerba güena, dulces, ceras y demás olores característicos de cualquier
mercado medieval que se precie. Pero sobretodo reinaba un aire de cordialidad que.