VILLARRASA: Hija mía, veo que te duelen todas las cosas de arriba:...

Hija mía, veo que te duelen todas las cosas de arriba: mi carreta, mi fiesta, mi capilla... Ahora veo que te duelen también los ilustres saludos de nuestra revista de fiestas. Lo tuyo es un puro dolor. Parece que vienes de una hermandad de penitencia más que de una de gloria. Qué quieres que te diga. ¡Vente para ARRIBA! Aquí es todo gloria bendita.