VILLARRASA: ¡Dios mío! ¡Qué vergüenza! ¿Que le cortemos las barbas...

¡Dios mío! ¡Qué vergüenza! ¿Que le cortemos las barbas al Corazón de Jesús? ¿Que no la quieren ni los grillos?

¿Pero esto qué es?

¿No os da miedo hablar así de una imagen sagrada?

Así os va, intentando demoler lo que otros construyen.