Teja, adobe y carbón
y la madera entreabierta,
mecida por el brasero,
marcaban la tierra
donde mis manos dibujaron infancia;
fuera,
el sonido del adoquín,
tras el surco del cereal,
se perdía hacia los soportales
con ecos de granito ... (ver texto completo)
y la madera entreabierta,
mecida por el brasero,
marcaban la tierra
donde mis manos dibujaron infancia;
fuera,
el sonido del adoquín,
tras el surco del cereal,
se perdía hacia los soportales
con ecos de granito ... (ver texto completo)