Lo siento amigo, solo puedo pararme a saludaros y desearos un buen día, pues las obligaciones que me imponen son urgentes e imposible de omisión.
María, que, llevabas todos los números, que suerte has tenido en poder dejar esos mensajes, para mí que el tratamiento médico al ordenador ha ido perfecto y los virus ha perecido en el intento.
Abrazos, El Emigrao.
María, que, llevabas todos los números, que suerte has tenido en poder dejar esos mensajes, para mí que el tratamiento médico al ordenador ha ido perfecto y los virus ha perecido en el intento.
Abrazos, El Emigrao.