A las tharsileñas, y con la venia del
foro:
Con su gracia y sus hechizos
Enciende mi corazón
Una vehemente pasión
La niña de negros rizos.
No da
sombra a su mejilla,
Sobre los claveles rojos,
El cabello, porque brilla
Cual sus negrisimos ojos,
El Poeta.
¡Emigrao, dí con tu
pueblo!