Cielo son tus ojos, Ana;
Cielo dispuesto a llover,
Pues siempre suelen tener
Nubes, a tarde y mañana,
Relápagos, agua, y nieve,
Con perpetuo desconsuelo,
Si Dios no tiene otro cielo,
A tus ojos, yo me iré.
El destello, de tus ojos,
Son destello de candela,
El destello de tus ojos,
Es como luna nueva.
A Ana, de muy cerca de Tharsis.
El Poeta.
Cielo dispuesto a llover,
Pues siempre suelen tener
Nubes, a tarde y mañana,
Relápagos, agua, y nieve,
Con perpetuo desconsuelo,
Si Dios no tiene otro cielo,
A tus ojos, yo me iré.
El destello, de tus ojos,
Son destello de candela,
El destello de tus ojos,
Es como luna nueva.
A Ana, de muy cerca de Tharsis.
El Poeta.