Bueno queridas
amigas y
amigos, pues por aquí estamos, estuve por
Portugal, Lisboa, Estoril, Coimbra, y bajé al Cabo de
San Vicente, lugar que me encanta, allí me siento en una
roca, y miro ese inmenso Atlántico, pieso en sus secretos, cuantos seran y no le pregunto, pues me parece ser indiscreto, hacer esa pregunta, y solo pensarlo parece enfurecerlo, púes ruge, y se agita sobre las
rocas, una y otra vez de forma muy violenta, olas en los
acantilados, a veces tan altas, que parecen enamoradas del
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