Al levantarte esta mañana, te sorprendiste con algunos logros alcanzados durante la noche que acababa de pasar. Los pensamientos y acciones negativos que te retuvieran por tanto tiempo, desaparecieron mientras dormías. Y no hay ninguna necesidad de que los recuperes. Este mismísimo día despertaste a un mundo nuevo, un mundo lleno de ilimitadas oportunidades. Mientras dormías, desechaste el pasado con todas sus desilusiones. Cuando el sol se elevó esta mañana, iluminó una persona nueva. Tú. Los fracasos ... (ver texto completo)