Mirad, amigos de abajo. No tenéis por qué iniciar guerra alguna. Vosotros, como nosotros, habéis hecho también cosas grandes en Villarrasa y sois dueños de una rica tradición y de un rico patrimonio. Mi consejo es que os miréis a vosotros mismos y hagáis vuestro árbol crecer desde vuestras mejores raíces. Lo que os pasa en los últimos años es que andáis algo perdidos, de aquí para allá, dando saltos sin orden ni concierto, con una fiesta cara y de poco lucimiento. Como arribeño no os debería decir ... (ver texto completo)