Basta ya de agonía. No me importa
la soledad, la angustia ni la nada.
Estoy harto de escombros y de
sombras.
Quiero salir al sol. Verle la cara
al mundo. Y a la vida que me toca,
quiero salir, al son de una
campana
que eche a volar
olivos y palomas.
Y ponerme, después, a ver qué pasa
con tanto amor. Abrir una alborada
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