Que cosa más bonita cuando llegó esa avioneta inundando el valle de flores y papelillos sn que nadie esperara nada. Era para ver las caras de todos los soledaeros y vallistas, como miraban a la Virgen y como nos quedábamos con la boca abierta ante tan grata sorpresa. ¡viva las dos hermanas por siempre! cualquiera nos echa este eña de la ermita del valle el sábado de gloria, este año nadie nos puede impedir que entremos con nuestra virgen de la soledad para erla de nuevo juanto con su hermana. Ole!