Antonio será buen entrenador, será buen profesor, pero creo que omitiis una cosa que no tiene y es comprensión y buenas maneras. A mi no me animaría a ser mejor futbolista una persona que solo sabe humillar a los chavales que se parten el pecho. Y tampoco me gustaría saber que analizo estupendamente las oraciones sintacticamente, porque tengo tanto miedo a sus reprimendas que no me las aprendo por propia voluntad. Cuando esto se interioriza resulta que sólo vemos lo bueno y magnifico de las personas que nos marcan, pero somos incapaces de ver los grandes defectos de las personas, y sobre todo cuando son educadores. Habrá muchos de la quinta del 81, y muchos futbolistas a los que esto les haya afectado para mal.