El escollo monetario
Tus narices con su aroma encandiló
Derribaste las fronteras
De tu sueldo diminuto
Y tu risa floreciente
Puso triste al sindicato
Entre piernas liberales
La chequera se te fue
Despertando los rumores
Que arrancaron tu disfraz
Hoy defiendes tu inocencia
Para escapar de los barrotes
De la escuela delictual.
Tus narices con su aroma encandiló
Derribaste las fronteras
De tu sueldo diminuto
Y tu risa floreciente
Puso triste al sindicato
Entre piernas liberales
La chequera se te fue
Despertando los rumores
Que arrancaron tu disfraz
Hoy defiendes tu inocencia
Para escapar de los barrotes
De la escuela delictual.