Y ahora quien es el que insulta? lo que se le hizo al alcalde anterior en el
valle, no tiene nombre, por muy mal que lo haya hecho no se puede insultar, ni humillar a la gente como hicieron los seguidores de Remache aquella
noche, vergüenza deberia darles, sobretodo a aquellos y aquellas que luego se cuelgan las medallas de las directivas de ciertas hermandades para ir a las misas solemnes, si eso es ser de buen catolico, me borro ahora mismo de mi religion.