"... [E]l Papa Pío XII instruyó en 1939 al Cardenal Bertram a que enviara un
mensaje de cumpleaños a Hitler: 'Las más cálidas
felicitaciones al Führer en nombre de los obispos y diócesis de
Alemania', al cual se añadieron 'fervientes plegarias que los católicos de Alemania están enviando al
cielo en sus
altares'. Estos saludos se transformaron en una
tradición, y se los enviaba todos los 20 de abril." [John Cornwell, "Hitler's Pope"].