¡Hola, paisanos! Entro por primera vez en este foro. Mi propósito es seguir haciéndolo. Soy uno de los tantos emigrantes que nos vimos forzados a salir de nuestro pueblo. Cuando voy, siempre oigo: "El Cerro está muerto", y yo les digo que hasta estando muerto quiero ir. Tengo infinidad de recuerdos de mi niñez. Ya los iré contando. Ahora, pemitidme que cuente uno en versos, que es una de mis aficiones. Va en recuerdo a los mineros de La Joya.
A las tres de la mañana,
en una noche de perros,
caminando hacia La Joya
van un grupo de mineros.
Andando van con sus burros,
entre rayos y entre truenos
y la gran cortina de agua
que les baja de los cielos.
Van pensando en la rivera
y en el barranco del Fresno,
que si llevan mucha agua
tendrán que volverse a El Cerro.
El barranco va crecido,
y es peligroso no verlo,
pero sus focos se apagan
por culpa del aguacero
Los burros echan delante;
llega el agua al aparejo;
si se tropiezan y caen,
réquiem eternam por ellos.
La lista de estos valientes,
entera no la recuerdo:
el Milano; Martín Caro;
El Chinorro; El Panadero;
Blas el de Eladio; Manasa;
Feria, José el del Correo;
Asaores; Jeremías;
Andrés Botones; Maleno.
Me perdonen tantos otros
que también lo padecieron;
aunque sé que su perdón
es imposible obtenerlo.
Si quitamos al Chinorro,
todos los demás han muerto.
Lo difícil fue vivir
y superar lo que cuento.
Sigue bastante más pero no quiero resultar pesado.
Un abrazo para todos.
A las tres de la mañana,
en una noche de perros,
caminando hacia La Joya
van un grupo de mineros.
Andando van con sus burros,
entre rayos y entre truenos
y la gran cortina de agua
que les baja de los cielos.
Van pensando en la rivera
y en el barranco del Fresno,
que si llevan mucha agua
tendrán que volverse a El Cerro.
El barranco va crecido,
y es peligroso no verlo,
pero sus focos se apagan
por culpa del aguacero
Los burros echan delante;
llega el agua al aparejo;
si se tropiezan y caen,
réquiem eternam por ellos.
La lista de estos valientes,
entera no la recuerdo:
el Milano; Martín Caro;
El Chinorro; El Panadero;
Blas el de Eladio; Manasa;
Feria, José el del Correo;
Asaores; Jeremías;
Andrés Botones; Maleno.
Me perdonen tantos otros
que también lo padecieron;
aunque sé que su perdón
es imposible obtenerlo.
Si quitamos al Chinorro,
todos los demás han muerto.
Lo difícil fue vivir
y superar lo que cuento.
Sigue bastante más pero no quiero resultar pesado.
Un abrazo para todos.