En primer lugar quiero mandar un saludo a todos los marochos. El otro día hablamos varios amigos del poco porvenir que se le ve al pueblo. Yo, afortunadamente que vivo alli la gran parte del año, me doy cuenta que Encinasola se nos muere. El pueblo durante la semana, de lunes a viernes, se asemeja a un cementerio. En un par de ocasiones o tres he ido paseando desde el Calvario, por la calle del campo, la calle sevilla y la corredera, y no me he cruzado con nadie, es muy fuerte. Da mucha pena ver ... (ver texto completo)