Restos de gigantes en Escocia, animales deformados, criaturas con alas o características imposibles, y un largo etcétera de anomalías zoológicas, comenzaron a figurar en los catálogos forteanos. De entre todos ellos existe uno que constituye una verdadera extrañeza, y que conmocionó a la sociedad británica de 1885. Hablamos de las misteriosas huellas del “Demonio de Devonshire”.
Poco a poco comenzó a llenar su casa de montones de cajas con recortes de prensa que recogían desde las extrañas lluvias de peces, piedras o ranas, de aguas de color negro o con azufre, pasando por inscripciones en meteoritos, así como apariciones varias y avistamientos de criaturas imposibles para la ciencia. Pero Fort no sólo se limitó a recopilar recortes sino que comenzó a estudiar diferentes disciplinas científicas para comprender mejor estos hechos misteriosos e intentar darles una explicación. ... (ver texto completo)
Fort fue sin lugar a dudas un adelantado a su tiempo, un curioso empedernido que se rodeó de pilas de periódicos y documentos de todos los tiempos, rastreando la presencia de hechos extraños, insólitos, de anomalías científicas que hoy conocemos en su honor como hechos forteanos. Vivió en un pequeño apartamento de un barrio del Bronx, del que apenas salía para acudir a la Biblioteca municipal en busca de su presa preferida, la extraña noticia.
Antonio sabes que me visito Cruz, en mi pueblo,,, me dio una alegria
Veo que tu ya saliste,,, yo por aqui estare un rato,
Un abrazooooooooooooooo
pues ya he vuelto otra vez
ya he visto que te visitó cruz, estaré un rato por aqui y despues a dormir que mañana hay que trabajar
Uno de los episodios más singulares de la criptozoología fue recopilado por Charles Fort a finales del siglo XIX, cuando por espacio de varios meses se localizaron un gran número de extrañas huellas en el paraje inglés de Devonshire. Su singular forma de “U” y su disposición individual en línea, hicieron pensar a los expertos de la época que se trataba de una criatura con una sola pierna que se desplazaba dando unos saltos de 6 metros de altura. Nadie la llegó a ver.
Antonio sabes que me visito Cruz, en mi pueblo,,, me dio una alegria
Veo que tu ya saliste,,, yo por aqui estare un rato,
Un abrazooooooooooooooo
# No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella.
# Trabajar nunca mató a nadie pero... para qué arriesgarse?
# Lo importante es el dinero, la salud va y viene.
En esta filmación se podía apreciar muy bien el movimiento de las membranes que están a los lados del cuerpo tubular y que crean un fuerte chorro hacia atrás impulsándolo velozmente hacia delante. De todas las apariciones de estos "seres" en las profundidades del mar ha sido tan impredecible y su desplazamiento tan rápido que, al igual que en los casos de los que "vuelan" estos nunca fueron vistos directamente por los investigadores sino detectados en las cintas de video tras un detallado y exhaustivo ... (ver texto completo)
Más recientemente se ha hecho un descubrimiento espectacular. Pequeños rods han sido “capturados” en video durante filmaciones subacuaticas realizadas por el canal norteamericano National Geographic Explorer Television en su equipo de grabación dirigido por Edward López, en cuevas submarinas del litoral yucateco en México.

La única diferencia entre los animalitos aereos y estos acuáticos parecía ser la velocidad de desplazamiento, estos últimos se movían mucho más lentamente como es lógico para ... (ver texto completo)
Es un hecho sabido que para que cualquier fenómeno pueda ser considerado como una verdad objetiva una de las condiciones primeras que debe cumplir es la repetibilidad de la observación; En este caso cualquiera que posea una cámara de video con “tiro rápido” (grabación a alta velocidad como las que se usan en los eventos deportivos) puede registrar en sus cintas a los huidizos Rods preferiblemente si efectúa las tomas a contraluz.
Escamilla chequeó cuidadosamente todas las cintas que le llegaron, y en la gran mayoría de ellas pudo encontrar también las veloces manchitas desplazandose a una velocidad vertiginosa.

Algunos autores, siguiendo la denominación original que les otorgara Escamilla, llaman a estos “seres” como “peces voladores”, otros prefieren llamarles “serpientes voladoras”, sin embargo lejos de toda comparación con peces o serpientes (ya que no son ni lo uno ni lo otro) el nombre con que hoy se les reconoce es "Rods" ... (ver texto completo)
Tal fue su curiosidad que buscó en los archivos de su compañia cinematográfica casetes de video conteniendo tomas de escenas grabadas en exteriores de otras novelas, y cuál no sería su sorpresa al comprobar que las manchitas fantasmales también estaban en otras muchas cintas. No conforme con eso Escamilla logró, valiéndose de amigos y antiguos compañeros de trabajo, tener en su mano videos de escenas en exteriores provenientes de 28 estados diferentes de los Estados Unidos.
Por esta razón e impregnado por una gran curiosidad José Escamilla quiso analizar cuadro a cuadro el video a ver si descubría qué era lo que estaba provocando aquellas manchas huidizas que “ensuciaban” la filmación. Lo primero que comprobó fue la incredible velocidad de desplazamiento de las manchas; a tan alta velocidad -reflexionó- deben pasar inadvertidas ante el ojo humano.