Van pasando los años, y uno se sigue sorprendiendo del odio y la mala leche que rezuma Píñar. Esa facilidad para llamar fascista a alguien, y quedarse tan ancho... Tranquilidad, amigos, tranquilidad. Píñar tiene el pueblo que se merece, el que ha elegido. Si gana Jerónimo, tendremos el pueblo que la mayoría ha elegido, y si gana Inma, lo mismo. Ni más, ni menos. Podría estar mejor, podría estar peor, pero al fin y al cabo es lo que hemos elegido sus habitantes. Es justo. ¿Qué el pueblo es más propio ... (ver texto completo)