Carmen Rubio
Es culpa de la lluvia de otoño, de esta lluvia
que te inunda la casa
en ese gotear de la inconsciencia,
cuando tu cuerpo toma el trazo de una nave
y en tu diario de a bordo queda escrito:
"Llevo el mar en la boca
y una premonición de islas en el vientre:
quién puede discutir
mi condición de ahogado"
Es culpa de la lluvia de otoño, de esta lluvia
que te inunda la casa
en ese gotear de la inconsciencia,
cuando tu cuerpo toma el trazo de una nave
y en tu diario de a bordo queda escrito:
"Llevo el mar en la boca
y una premonición de islas en el vientre:
quién puede discutir
mi condición de ahogado"