PURULLENA: Aquí, sueño de techos rojos, casas blancas, caminos...
Aquí, sueño de techos rojos, casas blancas, caminos largos,
pródigos, que se pierden en la playa solitaria. Fantasías indecibles con la luna nueva
y el deseo del cuerpo ardiendo como un faro inútil. Bajamar, ahora.