Y uno, entonces,
tiene ganas de hacer añicos
la imagen del espejo
con el cenicero
o el taco del zapato.
De hacer saltar por el aire
los espasmos de su burla feroz.
Su desatino.
tiene ganas de hacer añicos
la imagen del espejo
con el cenicero
o el taco del zapato.
De hacer saltar por el aire
los espasmos de su burla feroz.
Su desatino.