PURULLENA: Tus labios después encienden las luces de la avenida...

Tus labios después encienden las luces de la avenida
de a una y suavemente.

Cuando besas.

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El cuello se curva y se ofrece
obsequioso
como un cordero consagrado
a los pies de la voluptuosa Ishtar.

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Por las acequias rumorosas de tu espalda
descienden

agua.
fuego.
vértigo.