nhiesta catedral
de carne
y humo.
Rotunda
en su pudor
desnuda.
Sólo hueso
y luz
Para iluminar desde adentro
a la carne que hoy palpita
con el júbilo de los nardos.
de carne
y humo.
Rotunda
en su pudor
desnuda.
Sólo hueso
y luz
Para iluminar desde adentro
a la carne que hoy palpita
con el júbilo de los nardos.