PURULLENA: Había una vez un niño de unos siete años que se daba...

Había una vez un niño de unos siete años que se daba cuenta que era diferente, no iba a la escuela y los demás niños se alejaban de él como alma que ve al demonio. Es más tenía de tiempo en tiempo dolores tremendos que desesperaba a la familia entera.
Cierto día sus padres lo tomaron y lo subieron a un taxi que se fue por un largo camino hasta dar con un hospital muy extraño, los recibieron en la recepción y al checar sus datos fue ingresado a un dormitorio compartido con un señor de unos 35 años, éste sabía que una vez entraban a ese hospital la familia se olvidaba de uno, que allí al llegar al número de la lista de espera terminaba el infierno para la familia del paciente y empezaba la trsiteza, la soledad, el final...
La habitación era simple había dos camas y estas daban una a la puerta y la otra a una ventana de tal forma que quien se acostaba para el lado de la puerta podía mirar hacia afuera ver a los médicos, enfermeras o técnicos y quien se acostaba para el lado de la ventana... bueno sólo podía ver la ventana.