En ese contexto, trato de justificar las duras medidas fiscales por los desvíos presupuestarios de 3.400 millones de euros registrados en el primer semestre del 2011 -bajo Gobierno socialista-, aunque apuntó que a partir del 2012 la economía empezará a remontar con un crecimiento positivo "moderado".
"Es necesario corregir los desequilibrios que acumulamos a lo largo de más de una década", subrayó.
Los enésimos ajustes portugueses ponen su acento en una subida generalizada de los impuestos y cuenta con polémicas medidas como la supresión de las pagas extra de funcionarios, empleados públicos y pensionistas que ganen más de 1.000 euros mensuales, la reducción de los festivos y el aumento no remunerado de la jornada diaria en media hora en el sector privado.
Los Presupuestos contemplan también una subida del IVA en varios productos y servicios (del 13 % al 23 %), una reducción de las deducciones fiscales y una caída en las transferencias de los fondos estatales para los municipios y las regiones autónomas.
Asimismo, se confirma una reducción de cerca del 8 % en el presupuesto en Educación y Sanidad para el año próximo, un aumento del 4 % en la factura de la luz y una subida del impuesto sobre los vehículos (7,6 al 12,4 %).
El plan de ajuste de 2012 ha recibido fuertes críticas del resto de los partidos de la oposición -de tendencia de izquierda-, de los principales sindicatos y de los movimientos sociales.
"Es necesario corregir los desequilibrios que acumulamos a lo largo de más de una década", subrayó.
Los enésimos ajustes portugueses ponen su acento en una subida generalizada de los impuestos y cuenta con polémicas medidas como la supresión de las pagas extra de funcionarios, empleados públicos y pensionistas que ganen más de 1.000 euros mensuales, la reducción de los festivos y el aumento no remunerado de la jornada diaria en media hora en el sector privado.
Los Presupuestos contemplan también una subida del IVA en varios productos y servicios (del 13 % al 23 %), una reducción de las deducciones fiscales y una caída en las transferencias de los fondos estatales para los municipios y las regiones autónomas.
Asimismo, se confirma una reducción de cerca del 8 % en el presupuesto en Educación y Sanidad para el año próximo, un aumento del 4 % en la factura de la luz y una subida del impuesto sobre los vehículos (7,6 al 12,4 %).
El plan de ajuste de 2012 ha recibido fuertes críticas del resto de los partidos de la oposición -de tendencia de izquierda-, de los principales sindicatos y de los movimientos sociales.