Una señora se confiesa:
-Padre, me acuso de desearlo. Estoy enamorada de usted.
-Pero señora a su edad. ¡Si tendrá más de 90 años!
-Qué quiere que le haga. Toda la vida acumulando tantos millones sin poderlos compartir. Si usted me quisiera un poco...
-En fín, Dios sabrá perdonarnos...
-Padre, me acuso de desearlo. Estoy enamorada de usted.
-Pero señora a su edad. ¡Si tendrá más de 90 años!
-Qué quiere que le haga. Toda la vida acumulando tantos millones sin poderlos compartir. Si usted me quisiera un poco...
-En fín, Dios sabrá perdonarnos...