PURULLENA: un obispo harto de las quejas de los feligreses de...

un obispo harto de las quejas de los feligreses de una parroquia se presento de improviso en dicha parroquia con la sorpresa del pobre cura. que se deshacia en excusas echandole la culpa de todos los follones a los feligreses y le dijo al obispo que se escondiera en la iglesia y el hablaria desde el pulpito, y asi lo hizo y el cura comenzo su platica diciendo, queridos hermanos y dice uno de abajo, cojemela con la mano y dice el cura ahora me cago en la puta que los pario y ya tenemos el lio armado.