Poesía Gitana
Porque los gitanos tienen,
Esa piel tan cenicienta,
será por tener el agua,
lejana de sus cabezas.
A mí no me importaría,
tener que dejarme greñas,
ni teñirme del color,
de su ceniza canela.
Pues ser gitano no es,
ni deshonra ni vileza,
sino fuerza y poderío,
de su gran naturaleza.
Sus carros giran sus vidas,
sobre las dos pezoneras,
y sus patrias los caminos,
que giran con esas ruedas.
Yo he querido ser gitano,
pero ellos no me dejan.
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa
Porque los gitanos tienen,
Esa piel tan cenicienta,
será por tener el agua,
lejana de sus cabezas.
A mí no me importaría,
tener que dejarme greñas,
ni teñirme del color,
de su ceniza canela.
Pues ser gitano no es,
ni deshonra ni vileza,
sino fuerza y poderío,
de su gran naturaleza.
Sus carros giran sus vidas,
sobre las dos pezoneras,
y sus patrias los caminos,
que giran con esas ruedas.
Yo he querido ser gitano,
pero ellos no me dejan.
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa