M blanco, aquí lo tienes ¡
Para Carmen Rubio y todos mis AMIGO@S
Sé que no poseen la calidad de tus poemas Crmen, no obstante dentro de mi humildad, te la dedico a ti y mis Amigos, tanto rabuos, como visitantes:
Camino sobre hojas muertas,
alfombra acolchada, cobijo de humus
y de cientos de setas.
Dentro de una neblina espesa y densa.
Los árboles, majestuosos, se elevan
formando su catedral inmensa,
dejando caer sus millones de hojas
y sobre mi cuerpo, una lluvia intensa.
El bosque está vivo, más vivo que nunca,
sobre su alfombra de hojas muertas,
de entre ellas mana la vida
al tiempo que el viento fétido
abate las ramas secas.
Todo son susurros, misterios
cubiertos de brillante musgo verde,
viviendas y cobijos de serios
y mágicos duendes que mi paso acechan
.
Mis ojos ven o imaginan
movimientos entre árboles y yerbas;
seres míticos de viejas historias
protagonistas de bellas leyendas.
Y sigo mi camino, ziszaneando
en busca de ricas setas.
oyendo a mis espaldas surgir vida
que nace yaciendo entre hojas muertas.
ana.
Para Carmen Rubio y todos mis AMIGO@S
Sé que no poseen la calidad de tus poemas Crmen, no obstante dentro de mi humildad, te la dedico a ti y mis Amigos, tanto rabuos, como visitantes:
Camino sobre hojas muertas,
alfombra acolchada, cobijo de humus
y de cientos de setas.
Dentro de una neblina espesa y densa.
Los árboles, majestuosos, se elevan
formando su catedral inmensa,
dejando caer sus millones de hojas
y sobre mi cuerpo, una lluvia intensa.
El bosque está vivo, más vivo que nunca,
sobre su alfombra de hojas muertas,
de entre ellas mana la vida
al tiempo que el viento fétido
abate las ramas secas.
Todo son susurros, misterios
cubiertos de brillante musgo verde,
viviendas y cobijos de serios
y mágicos duendes que mi paso acechan
.
Mis ojos ven o imaginan
movimientos entre árboles y yerbas;
seres míticos de viejas historias
protagonistas de bellas leyendas.
Y sigo mi camino, ziszaneando
en busca de ricas setas.
oyendo a mis espaldas surgir vida
que nace yaciendo entre hojas muertas.
ana.