PURULLENA: Yo no pido casi nada...

de huecos, de rotos, de ganas de odiarse
ya lo llevo sintiendo, me quedo sin aire
el cielo ha caído, se muere, se parte
Solo es un infierno sostenido.
Solo es un esfuerzo relativo.

Yo no pido casi nada
que se pierdan mis sentidos
y se nuble tu mirada.
Pero el miedo nos consigue.
Se hace grande en estas manos.
Mal recuerdo nos persigue.
Fuimos dos equivocados,
equivocados.