Ahora que tengo veinte años,
ahora que aún tengo fuerzas,
Cuando mi alma no está muerta,
y siento que me hervir la sangre.
Ahora que me siento capaz
de cantar si otro canta, también.
Hoy que aún tengo voz,
y aún puedo creer en dioses...
Quiero cantar a las piedras, a la tierra, al agua,
al trigo y al camino, que voy pisando.
A la noche, al cielo, a este mar tan nuestro,
y al viento que por la mañana viene a besarme el rostro.
Quiero alzar la voz por una tempestad,
por un rayo de sol,
o por el ruiseñor, que ha de cantar al atardecer.
ahora que aún tengo fuerzas,
Cuando mi alma no está muerta,
y siento que me hervir la sangre.
Ahora que me siento capaz
de cantar si otro canta, también.
Hoy que aún tengo voz,
y aún puedo creer en dioses...
Quiero cantar a las piedras, a la tierra, al agua,
al trigo y al camino, que voy pisando.
A la noche, al cielo, a este mar tan nuestro,
y al viento que por la mañana viene a besarme el rostro.
Quiero alzar la voz por una tempestad,
por un rayo de sol,
o por el ruiseñor, que ha de cantar al atardecer.