¡oh! mujer...
Si supieras lo breve que entraba la luz
En la casa de un niño, en un alto edificio
Y que era la hora esperada del ida
No me hubieras besado en el hombro una vez
¡oh! mujer...
Si supieras, lo breve que entraba esa luz
En una casa, que se llamaba la noche
En una casa en la que no había más puerta
Que la de la razón de aquel niño sin fe
Si supieras lo breve que entraba la luz
En la casa de un niño, en un alto edificio
Y que era la hora esperada del ida
No me hubieras besado en el hombro una vez
¡oh! mujer...
Si supieras, lo breve que entraba esa luz
En una casa, que se llamaba la noche
En una casa en la que no había más puerta
Que la de la razón de aquel niño sin fe