Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción,
de pronto, entiendas que nunca quise fue contar tu
historia
porque pudiera resultar conmovedora.
pero, perdona, amiga mía,
no es inteligencia mi sabiduría;
esta es mi manera de decir las cosas.
no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.