PURULLENA: Yo soy un hombre de tan...

Curiosísima señora,
tú, que mi estado preguntas,
y de moribus et vita
examinarme procuras;

quienquiera que eres, atiende,
y en cómico estilo escucha;
que he de decirte un romance
para quitarte la duda.

Va de retrato primero;
luego, si quieres la musa,
irá de costumbres, bien
que habré de callar alguna.

Sea lámina el papel,
matiz la tinta, la pluma
pincel; quiera Dios que salga
parecida mi pintura.

Yo soy un hombre de tan
desconversable estatura
que entre los grandes es poca
y entre los chicos es mucha.

Montañés soy; algo deudo
allá, por chismes de Asturias,
de dos jueces de Castilla,
Laín Calvo y Nuño Rasura;

hablen mollera y copete:
mira qué de cosas juntas
te he dicho en cuatro palabras,
pues dicen calva y alcurnia.

Preñada tengo la frente
sin llegar al parto nunca,
teniendo dolores todos
los crecientes de la luna.

En la sien izquierda tengo
cierta descalabradura;
que al encaje de unos celos
vino pegada esta punta.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Las cejas van luego, a quien
desaliñadas arrugas
de un capote mal doblado
suele tener cejijuntas.

No me hallan los ojos todos,
si atentos no me los buscan
(que allá, en dos cuencas, si lloran
una es Huéscar y otra es Júcar);

a ellos suben los bigotes
por el tronco hasta la altura,
cuervos que los he criado
y sacármelos procuran.

Pálido tengo el color,
la tez macilenta y mustia
desde que me aconteció
el espanto de unas bubas ... (ver texto completo)