tengo tantas ilusiones perdidas q esto me parece un sueño, no me olvido ni me olvideis pero no siempre tengo tiempo. Enrique claro q me acuerdo de ir a por cangrejos y lo bien q nos lo pagaba, Javier batio un recor con un dedo por q le daba miedo saco una ristra uno detras de otro hasta el pueblo. Un abrazo para todos.