PURULLENA: Y sin embargo,...

POEMA DEL MENDIGO

Hoy mi dormitorio huele a verano.

A lluvia,

a madera.

Recuerda a la tormenta arrulladora

golpeando con violencia las persianas.

O a las cortinas bailando inquietas

al son de un viento caluroso

que con estruendo a las puertas fustiga.

Pero también recuerda

a un sol ardiente, soberano

del que hay que buscar refugio

en la sombra de los pasillos silenciosos

Y sin embargo,

tengo impregnado un paisaje de invierno.

Llovizna fría sobre la plaza,

y las palomas que han levantado vuelo

y se han perdido.

Los hombres con sus pasos largos,

las cabezas gachas

y las manos en los bolsillos escondidas.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Y en las escaleras de la catedral,

rosa de pétalo campanero,

de cara a la puerta un mendigo,

doblado y con la mano abierta,

y un brillo de súplica en los ojos tristes.