PURULLENA: Tan largas y finas,...

Tan largas y finas,
tibias y fuertes...
como pianista experto
lograste inédita sonata,
deslizando tu dedos,
desmayadamente
sobre el teclado de mi cuerpo.
Hoy es un día ordinario, común...
tan sólo tus manos...
tus manos que amé,
buscan las mías ansiosamente
y han dejado en ellas
una triste sonata de adiós.