ngredientes:
• arroz, 1/2 kilo
• caracoles, 1 kilo
• ajo, 1 cabeza
• ajo, 3 dientes
• comino,
• pimienta,
• cilantro,
• guindilla, 1 unidad
• hinojo, 1 ramita
• cebolla, 1 unidad
• vino blanco, 1 vaso
• laurel, 1 hojas
• aceite,
• sal, al gusto
Elaboración
Para hacer el guiso de los caracoles tienen que estar, al menos, uno o dos días ayunando para que se limpien correctamente. Antes de empezar a guisarlos, se lavan varias veces con agua, se escurren y se les echa un puñado de sal con la que se les refriega y se vuelven a enjuagar un par de veces más.
A continuación se ponen en una olla con abundante agua fría a fuego muy lento. Cuando empiezan a hervir se destapa la olla, se aumenta el fuego y se espuman bien. Después se añaden la guindilla, la cebolla y la ramita de hinojo para que el caldo quede más limpio, claro y transparente, sin olvidar las especias, que pueden envolverse en una redecilla o gasa y se vuelve a hervir.
Seguidamente, para hacer el arroz, se refríe un poco el ajo y se le añade una hoja de laurel; posteriormente, se echan los caracoles escurridos en su caldo y se rehogan en el aceite con un vaso de vino, azafrán y muy poca sal. Se deja que hierva y, posteriormente, se le echa el caldo de caracoles sobre el que se guisa el arroz.
• arroz, 1/2 kilo
• caracoles, 1 kilo
• ajo, 1 cabeza
• ajo, 3 dientes
• comino,
• pimienta,
• cilantro,
• guindilla, 1 unidad
• hinojo, 1 ramita
• cebolla, 1 unidad
• vino blanco, 1 vaso
• laurel, 1 hojas
• aceite,
• sal, al gusto
Elaboración
Para hacer el guiso de los caracoles tienen que estar, al menos, uno o dos días ayunando para que se limpien correctamente. Antes de empezar a guisarlos, se lavan varias veces con agua, se escurren y se les echa un puñado de sal con la que se les refriega y se vuelven a enjuagar un par de veces más.
A continuación se ponen en una olla con abundante agua fría a fuego muy lento. Cuando empiezan a hervir se destapa la olla, se aumenta el fuego y se espuman bien. Después se añaden la guindilla, la cebolla y la ramita de hinojo para que el caldo quede más limpio, claro y transparente, sin olvidar las especias, que pueden envolverse en una redecilla o gasa y se vuelve a hervir.
Seguidamente, para hacer el arroz, se refríe un poco el ajo y se le añade una hoja de laurel; posteriormente, se echan los caracoles escurridos en su caldo y se rehogan en el aceite con un vaso de vino, azafrán y muy poca sal. Se deja que hierva y, posteriormente, se le echa el caldo de caracoles sobre el que se guisa el arroz.