la cama es nuestra enemiga, jamás pensé que me pasaría, con lo dormilona que era, me encantaba la cama y estar en mi habitación, ahora salgo por la mañana y entró en la madrugá.. y como quiera guerra, me echa, ella siempre gana la partia.
Ya ves me estiro para descansar mi espalda, y no duro dos minutos, no tengo sueño y me pongo tan nerviosa que,, es mejor estar lebantada, pero la noche es muy dura si no se duerme,
