Un mago subió a un autobús que iba llenísimo a una hora punta y quiso entretener a la gente con sus trucos.
- Señoras y señores” gritaba
- “Muy buenas tardes.”
Nadie le hacía caso y el pobre hombre había sacado de la nada un ramo de
flores.
Enfadado porque nadie le hacía caso, les anunció:
- “Voy a hacer que se eleve este autobús… ¡1, 2, 3!”
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