A TU REGRESO
No olvides traer contigo la luna de la última
noche
Cuélgala sobre la
ventana para que ilumine nuestra cama
Y nuestros cuerpos jueguen con luces y
sombras
A inaugurar figuras alegres y nuevas.
Y no olvides que mi boca ya es tuya,
Que te espero guardándote besos, que te quiero.
Aunque no se como, ni me aventuro a decir cuánto.
Sé que te quiero por que llevo en mis labios tu sabor.
Si, ya se que eres del viento o del
mar.
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