Aunque piñero de pura cepa, me cuesta reconocerlo, pero no tengo más remedio que ADMIRAR a los tres candidatos a la alcaldía, pues siendo como somos los piñeros (afortunadamente, no todos) el cargo de alcalde en
Piñar es más arriesgado que ser espontáneo en Las Ventas, pues allí se lidian vitorinos o mihúras, pero aquí, con un montón de gente que no ve dos cuartas más allá de sus propios intereses y con gentes a los que lo público les suena a "de nadie". Y eso sin contar a los muchos pedigüeños
... (ver texto completo)