Muy mal le irán las cosas a
Píñar si el alcalde se decide por el número de personas que van a un
bar o por el dinero que gastan. Pensad bien lo que estais dispuestos a hacer porque no se trata de un
juego de estrategia de videoconsola, si no que estamos jugando con nuestro futuro, con nuestra convivencia y con nuestra dignidad.
Un saludo serio. Sureño.