PEDRO MARTINEZ (Granada)

PEDRO MARTINEZ: El acebuche....

El acebuche.

El acebuche forma parte del conjunto de arbustos y árboles de bosque mediterráneo junto con encinas, quejigos y alcornoques. El acebuche se adapta a todo tipo de suelos soportando perfectamente el calor, sin embargo es muy sensible al frio, sobre todo a las heladas.
Produce pequeñas aceitunas las acebuchinas atractivas para las aves en otoño cuando necesitan una reserva extra de grasa para pasar el invierno o emprender largos viajes migratorios. Hoy día, se vuelve a utilizar para la producción de aceite como producto ecológico de primera calidad.
No suele encontrarse en forma de árbol debido a su atractivo como alimento para el ganado quedando como arbustos. Solamente alcanzan el porte de árbol cuando crecen entre lentiscos fuera del alcance del ganado pudiendo llegar hasta los 10 metros de altura.
El Acebuche ha sido usado como patrón para todas las variedades de olivo cultivado. Injertado adecuadamente en un olivo se convierte en una especie cultivada adquiriendo el aspecto de esta. De la misma forma un olivo en ausencia prolongado de cuidados se asilvestra tomando el aspecto de acebuche.
El acebuche es usado habitualmente en repoblaciones forestales y como arbusto ornamental por su bajo o nulo mantenimiento y su rusticidad, crecimiento y adaptación a todo tipo de terrenos, aunque con preferencia de los suelos ricos y calizos.
Las hojas del acebuche presentan muchas propiedades medicinales, destacando la facultad de disminuir la presión sanguínea y su carácter hipoglucemiante. De sus virtudes y excelencias nos da una idea el hecho de que en los juegos olímpicos de la antigüedad, a los vencedores se les coronaba con ramas de acebuche.
La distribución del Acebuche en la península ibérica es irregular estando más presente en la cuenca mediterránea como arbusto aislado. Es de destacar la importante presencia de acebuches en la provincia de Cádiz.